Antecedentes: este documento se ha elaborado para servir de apoyo al examinador durante el examen de certificación de guías de rafting. El examinador debe consultar este documento antes y durante el examen para aclarar los estándares de rendimiento establecidos en los Criterios del Examen de Certificación de Guías de Rafting (RGEC). Esta guía debe utilizarse para definir el rendimiento en un nivel de habilidad determinado.
Proporción de candidatos: el examen de guía no tiene por qué formar parte de una escuela de guías ni utilizarse junto con el Currículo de Habilidades o Evaluación de la ACA, y puede realizarse íntegramente como un examen independiente. Puede administrarse a cualquier número de candidatos a guía, desde una proporción de 1:1 hasta las proporciones indicadas en el documento de certificación de guías.
Pautas de rendimiento: los candidatos a la certificación de guía deben ser capaces de realizar todas las paladas, maniobras, rescates y habilidades en el entorno adecuado durante un máximo de 8 horas al día. Además, los candidatos deben demostrar el nivel adecuado de conocimientos para este nivel de evaluación de habilidades.
Las habilidades del examen se clasifican en niveles de competencia asociados a los niveles 3, 4 y 5 del plan de estudios de rafting de la ACA. Se añade la categoría «En desarrollo» para los candidatos que no alcancen ninguno de estos estándares.
Algunos ejemplos de niveles de competencia son:
- Nivel 5: el candidato ha practicado tanto una habilidad que se ha convertido en algo «innato» y puede realizarla sin pensar en la tarea. Como resultado, puede llevar a cabo la habilidad mientras realiza otra tarea.
- Nivel 4: el candidato entiende o sabe cómo hacer algo. Puede desglosarse en pasos, y la ejecución de la nueva habilidad requiere una fuerte participación consciente. Sin embargo, demostrar la habilidad o el conocimiento exige concentración, y si esta se rompe, el candidato cae en la incompetencia.
- Nivel 3: Aunque el candidato no entiende ni sabe cómo hacer algo, reconoce su carencia, así como el valor de una nueva habilidad para subsanarla. Cometer errores puede ser parte integral del proceso de aprendizaje en esta etapa.
- En desarrollo: el candidato no comprende ni sabe cómo hacer algo y no necesariamente reconoce esa carencia. Puede que niegue la utilidad de la habilidad. La persona debe reconocer su incompetencia y el valor de la nueva habilidad antes de pasar a la siguiente etapa. El tiempo que una persona permanece en esta etapa depende de la intensidad del estímulo para aprender.
Habilidades fundamentales () — Los elementos marcados con un asterisco () son habilidades fundamentales y deben demostrarse al nivel de examen predeterminado. Si las habilidades no se demuestran satisfactoriamente al nivel de examen predeterminado, el candidato a guía deberá obtener la certificación en un nivel inferior o no obtenerla. Los candidatos no podrán obtener una certificación superior a la puntuación más baja obtenida en cualquiera de las habilidades fundamentales.
Profesionalidad*
Independientemente del nivel de certificación, trabajar como guía de rafting significa que eres un profesional de los rápidos. El bienestar de tus clientes está en tus manos y ellos confían en ti para que les proporciones seguridad y orientación como experto. Como profesional de los rápidos, te corresponde comportarte de manera profesional. Los puntos que figuran a continuación describen algunos de los comportamientos que se esperan de un guía de rafting profesional.
- Puntualidad: Los candidatos a guía deben ser puntuales y estar preparados.
- Cortesía: Los candidatos a guía deben ser educados, respetuosos y considerados con sus compañeros, colegas, clientes y supervisores, así como con otras empresas de rafting, su personal y clientes, y el resto de usuarios del río.
- Iniciativa: La iniciativa es la capacidad de evaluar y emprender tareas de forma independiente. Por ejemplo, ayudar a cargar las embarcaciones o preparar el almuerzo sin que se les pida que lo hagan. Los candidatos a guía deben tener una sólida ética de trabajo.
- Vestimenta y equipamiento adecuados para los candidatos a guía: Los candidatos a guía deben llevar una vestimenta adecuada para las condiciones del río y el tiempo. La ropa no debe estar manchada, rota ni excesivamente sucia. Su equipamiento debe estar en buen estado de funcionamiento, sin estar demasiado descolorido ni excesivamente desgastado.
- Uso adecuado del lenguaje y la comunicación: Los candidatos a guía deben abstenerse de utilizar un lenguaje inapropiado, incluyendo, entre otros, palabrotas, insultos racistas, comentarios despectivos o degradantes, insinuaciones sexuales y referencias religiosas. Los candidatos a guía deben comunicarse de la forma más clara y amable posible.
- Apertura al aprendizaje y a la colaboración: Los candidatos a guía se muestran abiertos a recibir comentarios, buscan oportunidades de crecimiento y adaptan sus habilidades para mejorar su rendimiento. Participan activamente en la formación, se mantienen informados sobre las mejores prácticas del sector y aplican los nuevos conocimientos para garantizar la seguridad y la satisfacción del cliente. La colaboración es fundamental, ya que trabajan en estrecha colaboración con sus compañeros para compartir ideas, apoyarse mutuamente y fomentar un ambiente de equipo positivo.
- Comportamiento personal adecuado: Los candidatos a guía deben mantener en todo momento una actitud respetuosa y responsable. Los candidatos a guías deben demostrar responsabilidad asumiendo la responsabilidad de sus actos, gestionando el estrés con calma y cumpliendo las normas de seguridad. El comportamiento personal también abarca el control de las emociones, el respeto por el espacio personal, la discreción y dar prioridad a la seguridad y la comodidad de todos los participantes, garantizando así una experiencia de rafting profesional y agradable para todos.
- Etiqueta (en el agua y fuera de ella): Los candidatos a guía demuestran un fuerte compromiso con la gestión responsable del río. Los candidatos a guía están atentos a los demás grupos que se encuentran en el río o en la orilla y se muestran respetuosos en sus interacciones con los demás. Los candidatos a guía se aseguran de que el equipo —incluidas las embarcaciones, los vehículos, etc.— no afecte indebidamente a otras personas. Los candidatos a guía colaboran con otros usuarios del río y se esfuerzan por compartir el espacio. Los candidatos a guía son eficientes y corteses durante la puesta a flote y el desembarque. Los candidatos a guía conocen y respetan los principios de «No dejar rastro».