El Comité de Seguridad y Rescate de la Asociación Americana de Piragüismo (ACA) del Comité de Seguridad y Rescate («el Comité») cuenta entre sus miembros con galardonados con el Premio Higgins y Langley (el máximo galardón internacional otorgado en el ámbito del rescate en aguas bravas), pioneros en el desarrollo del rescate en aguas bravas, autores de los textos de referencia sobre el tema e innovadores que están desarrollando avances de vanguardia en el rescate en aguas bravas. Esta declaración ha sido respaldada por el Comité y elaborada por destacados médicos especialistas en medicina de montaña y educadores apasionados por los deportes acuáticos.
El ahogamiento consiste en una insuficiencia respiratoria provocada por la inmersión o sumersión en un medio líquido, tal y como lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La terminología aceptada en materia de ahogamiento incluye el ahogamiento sin morbilidad (síntomas persistentes) ni mortalidad (muerte), el ahogamiento con morbilidad (síntomas persistentes) y el ahogamiento con mortalidad (muerte). Ya no deben utilizarse términos modificativos como «casi» ahogamiento, ahogamiento «en seco» y ahogamiento «tardío».
El ahogamiento es la principal causa de muerte en los deportes acuáticos. El ahogamiento es un problema respiratorio y, por lo tanto, debe darse prioridad a la oxigenación (respiración de rescate o máscara con válvula y bolsa) de las víctimas de ahogamiento.
Actualmente, muchas organizaciones enseñan la RCP solo con las manos, lo cual resulta de gran utilidad para pacientes adultos que sufren un episodio cardíaco que conduce a un paro cardíaco. Sin embargo, el paro cardíaco en pacientes ahogados suele deberse a un problema respiratorio. Por lo tanto, se debe animar a los remeros a aprender la respiración de rescate (boca a boca), además de las compresiones, cuando realicen un curso de RCP. La RCP solo con compresiones es preferible a no realizarla. Sin embargo, las respiraciones de rescate tempranas suponen una ventaja para la supervivencia de las víctimas de ahogamiento.
Los remeros deberían considerar llevar en sus chalecos salvavidas un dispositivo de barrera para la respiración de rescate. La respiración de rescate debe administrarse tan pronto como sea posible y, con la formación adecuada, puede realizarse en el agua desde el primer contacto en determinadas situaciones. A menudo, hay una cantidad significativa de espuma en la boca durante las respiraciones de rescate; es mejor no perder tiempo retirando la espuma y, en su lugar, realizar las respiraciones de rescate a través de ella.
La formación es importante, ya que los socorristas presentes en el lugar que cuenten con la formación adecuada pueden mejorar los resultados al establecer un contacto rápido con el paciente, realizar respiraciones de rescate, rescatar a la víctima del agua y practicar la RCP.
Nota: se anima a los participantes a consultar el Manual de terminología de seguridad y rescate en ríos de la ACA para obtener más información y formación.
© American Canoe Association
Fecha de la última revisión: 22/04/2025
Este plan de estudios está gestionado por el Comité de Seguridad y Rescate de la ACA. Para ponerse en contacto con los responsables de este comité, consulte las listas de miembros del Comité SEIC en la página web de la ACA.